“It's much better to face these kinds of things with a sense of poise and rationality.” En retrospectiva sobre Panic! At The Disco, A Fever You Can’t Sweat Out y sus primeros años.
“This may call for a proper introduction, and, well
Don’t you see?
I’m the narrator and this is just the prologue”
Que grata sorpresa encontrarme a Panic! At The Disco de nuevo… bueno, algo así, porque aunque no los dejé de escuchar, los dejé de seguir.
Mi historia con la música es extraña. No hay momento de mi vida que no pueda asociar a una canción o banda y aunque la música es la única constante, puedo decir que soy una terrible fan. Me cuesta trabajo continuar siguiendo a una banda si algo no resuena conmigo y no es que dejé de escucharlos por completo, sino que simplemente continuo por mi camino, cambio de canción y si los vuelvo a encontrar y volvemos a reconectar es increíble.
Bueno… esto me pasó hace unos días con Panic! At The Disco.
Mi historia con ellos comienza en mi momento más emo, aunque yo nunca lo fui. En esa época, escuchaba una estación de radio en la que pasaban sólo canciones en inglés y en la que para encontrar las canciones que te gustaban debías confiar en que el señor del tianguis llevara los CDs correctos. La verdad, fui afortunada en ese sentido.
“I write sins not tragedies” estaba en uno de esos discos en donde venían 20 canciones compilatorias. Recuerdo que la canción era la 7 y en ese mismo disco, pero más abajo, estaba “But it’s better if you do”. El disco quedó rayado, estoy segura.
Me encantaba bailar las dos canciones y washawashearlas, porque en ese entonces mi inglés no era malo, era nulo.
En fin, de algún modo la banda se volvió una staple en ese momento de mi vida y cuando vinieron a México y fue su concierto, fue el primer concierto que realmente sentí haberme perdido y que todavía me duele, justo tal vez por la misma fuerza del álbum y de la época en la que salió.
Dicen que todos los tiempos pasados fueron mejores, yo disgrego siempre. Sin embargo, admito que hay momentos en la música que sí me hubiese gustado ver. ¿Hablar con Newton? ¿Charlar Gauss? Noooo. Yo quiero ir a desgarrarme al Shea Stadium para ver a los Beatles y probablemente no escucharlos entre tanto grito…. Y sin duda, le pediría a alguien que me llevara a ver a Panic! at the Disco en 2006. En ese entonces, me daba pena porque bueno… los tiempos eran más conservadores y no habría sabido explicar a nadie el espectáculo—ni el fanservice—. Ahora entiendo que en realidad no habría sido problema y quizá por eso me arrepiento mucho. En fin.
El tema es que hace unos días subieron al canal oficial de YouTube el Live in Denver. La banda: Brendon Urie, Ryan Ross, Spencer Smith y John Walker tocando A fever you can’t sweat out.
Un sueño. Me emocioné como si el tiempo no hubiese pasado.
Además, me parece tan único ver que las personas están ahí sólo disfrutando, con sólo apenas unos teléfonos tomando fotos 1 megapixel.
Hacía mucho tiempo que había visto ese vídeo con una calidad horrible e incompleto, así que encontrarlo justo ahora… bueno… *suspiro*.
Ya les dije que eso me pasa con la música, llega en el momento correcto y para mi supongo que era hora de reencontrarlos justo cuando, de nuevo, me siento algo fuera de mí.
Por su puesto, ya que yo no me puedo encontrar, entonces me pregunté: ¿En dónde están ellos ahora?
“Well, we’re just a wet dream for the webzine
Make us it, make us hip, make us scene”
La verdad es que no tenía muchas esperanzas de ver el reencuentro de la banda—y no lo tengo—, pero lo que no me esperaba era que hubiese llagado a su a fin en 2023, cuando Brendon decide terminar con el proyecto y sí… me acabo de enterar.
Sentí un poco de ¿pena? con esta noticia. Si bien hace mucho que dejé de seguir a la banda, no puedo evitar sentir como que algo se fue… Lo que es chistoso (de incomodo) porque crecimos en caminos distintos. Me quedé hasta “The Ballad of Mona Lisa “ del Vices and Virtues, con esa última portada en la que Brendon y Spencer se ven *chef kiss*. Después sólo escuchaba lo que iba encontrando.
Con vergüenza diré que fui de esas fans que pensó que luego de la salida de Ryan, ya nada fue lo mismo… …Y o sea, sí…
… pero no.
Creo que las grandes obras y épocas, no surgen sólo por una o dos personas, sino por una combinación de factores cuya probabilidad de que vuelvan a pasar de la misma manera es tan… poca, que por eso son tan únicas.
Honestamente, creí que después de casi veinte años de la salida de Ryan y John ya todos habríamos superado el tema… pero tampoco. Admito que esto me pone un poco triste porque es minimizar el trabajo de Brendon Urie durante todo ese tiempo.
La banda se presentó hace unos días en el festival When We Were Young, que es un festival de música emo— como les dije, aunque me gustara la estética, la verdad es que fuera de Panic! muchas de las bandas no eran lo mío y no lo son ahora, así que la comunidad no me admitiría como miembro, supongo— y en donde Spencer Smith, el baterista original hizo una presentación especial, los comentarios en los vídeos que vi en lugar de celebrar que ¡Tenemos a Spencer! No dejaban de pedir a Ryan… Lo cual tiene sentido porque es una parte fundamental de ese álbum, pero no de la banda como tal.
Panic! At the Disco no es A Fever You Can’t Sweat Out, pero cimienta las bases de lo que será y— esto lo digo desde el enorme respeto que tengo por Ryan Ross y su trabajo—, Ryan tampoco es sinónimo de Panic! At The Disco, aunque sí fue una parte muy importante y por eso dolió cuando se fue.
Y hacer esta diferencia es necesaria, porque muchas de las personas que piden a Ryan olvidan que Pretty Odd existe y musicalmente, su presencia está mucho más marcada ahí pero… creo que no nos gusta recordarlo, porque tampoco es parte de la estética que Panic! tuvo con su primer álbum.
¿Pero fue en verdad la salida de Ryan lo que cambió todo?
“Now I’m of consenting age to be forgetting you in a cabaret”
No lo creo.
Aún si Ryan no se hubiera ido el grupo no habría regresado a lo que fue A fever you can’t sweat out, ya podemos verlo en Pretty Odd. El cambio es brutal, siguen siendo Panic! at the Disco, pero ya no es su primer álbum.
Y es normal.
Cuando la banda compone sus propias canciones y se involucra en el proceso creativo, no hacen lo mismo, no sólo porque cambiaron como artistas, sino porque cambiaron como personas y es que, aunque los artistas exploren con nuevas cosas, siempre hay algo de ellos que se queda, el alma, la esencia, pero esta se encuentra en un proceso de exploración y descubrimiento, por lo tanto, el resultado será diferente.
Pretty Odd es eso… es distinto, pero son ellos. En otra faceta como artistas y en otro momento de sus vidas.
En este camino a la nostalgia entre el Live in Denver y su presentación reciente en el When We Where Young, mi algoritmo de YT me recomendó una entrevista con Matt Squire, el productor del primer disco…
… Y entonces todo hizo a un más sentido.
En el video, Matt habla de cómo surgió ese álbum, cómo fueron firmados y de los miembros: Brendon Urie, Ryan Ross, Spencer Smith y Brent Wilson—bajista antes de la llegada de John Walker—, todos ellos tenían su lugar en la banda y… funcionaba.
La verdad es que la entrevista me dio alegría y nostalgia por igual. Escuchar sobre la producción de ese fantástico álbum y como comenzaron como una banda que estaba entrando a las grandes ligas— por decirles de algún modo—fue increíble… También me cayó un veinte, estaban super chavitos… Por supuesto, ellos son más grandes que yo, pero casi segura que tendrían menos de 20 años… o sea, en su país, ni siquiera eran mayores de edad.
No me imagino el tipo de presión que un proyecto tan grande (como parecía estar concebido) supondría, menos la fama con la que vino, las expectativas de la disquera, el público (con fans medio locas, me incluyo) y las suyas como artistas…
No sólo eran jóvenes ellos, sino que Panic! at The Disco estaba encontrando su propia identidad mientras producían ese primer álbum. Sí, ya sé que la banda fue formada en 2004. Sin embargo, según la entrevista, y por como vemos que cambia entre el primer y el segundo álbum, además del guardado Cricket and Clover intentaban encontrar un punto en donde fueran ellos, sólo ellos, como artistas. Un balance entre ritmo, letra, estilos…
A fever you can’t sweat out fue un caleidoscopio que nos dejaba ver lo que cada uno de sus miembros era capaz de hacer…juntos. La imagen cambia con la llegada de John, y tenemos el hermoso Pretty Odd, que sigue siendo Panic! Cuando Ryan y John salen, en Vices and Virtues, vemos un poco más al Panic! del primer disco. Lo cual me hace pensar que aunque casi nunca se habla de Spencer Smith, fue mucho más importante en la unión y relación de la banda; además de la influencia creativa que John pudo tener para el segundo álbum y, me atrevo a decir que particularmente en Ryan porque por algo comenzaron con The Young Veins.
El mismo productor cuenta como fue una pena ver que la banda no regresó a él para la producción de Pretty Odd y del espacio entre este y A fever you can’t sweat out.
En realidad, lo único que quedó de ese primer álbum hasta ahora, fue la teatralidad, la fuerza magnética de Brendon en el escenario, su característica voz — tan claro que inclusive aún luego de perderles la pista, siempre he podido reconocerlo—…. aunque a algunas personas no les guste, a pesar del todo el hate que Brendon ha recibido, él es Panic! At The Disco, la teatralidad, la fuerza, siempre estuvieron desde ese primer álbum. No absorbió a la banda, creció con ella o lo que fue quedando de ella y la mantuvo relevante hasta ahora. Su presencia fue tan importante que por eso con sus diferentes alineaciones pudo continuar.
Brendon es todo un showman y aunque mucha gente lo da por hecho, no todos los grandes músicos tienen facilidad para estar en un escenario, honestamente creo que esto también pudo ser algo que le afectara a Ryan y es válido. No importa lo mucho que el público los quiera en el escenario, hay artistas que prefieren estar fuera de él.
Tal vez somos los fans que queremos que Ryan regrese, los que nunca pudimos salir de ahí y no pudimos continuar. Porque hasta donde sé Ryan sí ha continuado en la música, sólo que más underground.
“I constantly thank God for”… A fever You Can’t Sweat Out y Panic! At The Disco
Siempre que pienso en las bandas como galaxias, con una fuerza de gravedad grande, que se expanden, crecen, a veces con aguajero negros que chocan con estrellas en ellas… y las estrellas se van y a veces deben continuar su camino por separado. No por eso menos grandes ni brillantes.
Para mi Ryan Ross, es una estrella que continuó su propio camino y, por supuesto, tuvo el impacto que debió tener en ese primer álbum, en que existiese Panic!, en su periodo en la banda y cuya voz siempre es reconfortante escuchar. De la misma manera que lo fue Spencer y John, a su manera.
Hoy, a casi terminar octubre de 2025 creo que si la banda con todos los miembros del Live in Denver hubiese continuado hasta hoy, no creo que habría existido otro A fever you can’t sweat out.
Es único en su tipo y es la misma razón por la que muchos regresamos a él. No encontramos algo parecido y eso es lo que lo hace tan espectacular.
Yo sé que seguro alguien conocerá más de música y tendrá más recomendaciones. Sin embargo, A fever you can’t sweat out llegó en un momento clave, no sólo musical sino estéticamente. Todo el concepto era una cosa que te volaba la cabeza, la energía del álbum, la sinergia de sus miembros, inclusive el periodo tan corto de producción fue una “therapeutic chain of events” que nos lo regaló. La fuerza vocal de Brendon y la caricia de la Ryan eran una combinación maravillosa, guitarras bajo y batería implotando en una superficie de cuerdas y teclas.
*suspiro*
Aún 20 años después de su lanzamiento, así es como me siento siempre que lo escucho. Ahora lo disfruto de otra manera, pero siempre, después de oírlo tengo una sensación tan catártica, que es liberador.
El cambio es necesario, aunque no por eso es cómodo, ciertamente, no es lo más conveniente para la industria y, admitámoslo, como fans y consumidores— porque a veces se nos olvida que la música es entretenimiento y que somos otra parte de la industria a la que criticamos— no queremos que las cosas cambien y queremos que todo siga igual… Supongo que es normal, al final del día, la música también es entretenimiento y nadie quiere entretenerse con cosas que no son placenteras, supongo. Que gracioso, Panic! at the Disco cambió, pero algunos fans no tanto.
Nunca sabremos lo que paso detrás del escenario ni en el estudio. Tampoco me siento con animo de discutir lo que se sabe de sus vidas, porque… Sí, son artistas, pero al final… son humanos con sus propias batallas.
¿Qué creo que hubiese pasado si hubiesen seguido juntos? No lo sé, a nivel artístico me hubiese gustado ver su proceso, creo que habría sido interesante ver como habrían experimentado con sonidos nuevos, inquietudes nuevas. Habría sido divertido. Tal vez nos hubiera gustado, tal vez no, ¿Habría sido diferente si quienes se hubiesen ido fuera Brendon o Spencer? Nunca lo sabremos.
En fin, sólo espero y deseo que cada uno de ellos se encuentre bien y que continúen con la música, creo que sería una pena si no lo hicieran. Agradezco constantemente por A fever you cant Sweat Out y porque ese primer momento de P!ATD con Brendon Urie, Ryan Ross, Spencer Smith y John Walker, acompañó a la pequeña Ange en un momento en la que la música era lo único que le hacía sentido.
Sin más, aquí está este divino concierto.
Disfrútenlo tanto o más que yo😉
Y sigan escuchando a la banda, que en verdad tiene joyitas y vale mucho la pena, a mi sólo me golpeó la nostalgia y tal vez necesitaba sacar un duelo que no sabía que tenía… ah, relaciones parasociales.